Unidades productivas de Cannabis Medicinal
Finca El Pongo, Jujuy, Argentina — 2022
Arquitectura
Costa Rica 6019, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina — 2025
El proyecto de oficinas de Santex Buenos Aires se plantea como un laboratorio arquitectónico donde la flexibilidad, la biofilia y la innovación tecnológica se integran en un solo organismo espacial. Ubicado en el barrio de Palermo, en un edificio preexistente con estructura de hormigón armado, el diseño parte de un entendimiento profundo de la transformación contemporánea del trabajo, alejándose del modelo de oficina tradicional para proponer un entorno adaptativo, saludable y emocionalmente estimulante.
La propuesta surge de una premisa clara: crear un espacio sin límites físicos perceptibles, donde la continuidad fluida del recorrido y la interacción entre áreas de trabajo se conviertan en protagonistas. El concepto se nutre de influencias del Futurismo —en su exaltación de la velocidad y la dinámica— y del High-Tech, reinterpretado con un enfoque humanista que prioriza el bienestar sobre la mera expresión tecnológica.
El resultado es un espacio abierto, en constante diálogo con la naturaleza, que integra vegetación natural, luz y materiales nobles. La experiencia espacial busca que el usuario no perciba fronteras rígidas, sino una secuencia de transiciones suaves que fomentan la interacción, la colaboración y el sentido de comunidad.

El layout se diseñó para responder a necesidades cambiantes, incorporando áreas flexibles que permiten reconfiguraciones sin alterar la estructura principal. La biofilia actúa como herramienta central: las áreas verdes interiores están estratégicamente dispuestas para maximizar su impacto visual y sensorial, funcionando como nodos de bienestar que mejoran la calidad del aire, suavizan el ambiente y generan microespacios de contemplación.
La tecnología no es un accesorio, sino un componente intrínseco del relato espacial. El acceso incorpora un sistema biométrico facial y táctil, acompañado de una pantalla de gran formato integrada en vidrio, que funciona como un museo interactivo narrando la historia de la empresa y del propio proyecto. Desde el primer paso, el visitante recibe una experiencia inmersiva donde la arquitectura, la información y la emoción se fusionan.
El proyecto explora un lenguaje matérico basado en la honestidad y durabilidad: hormigón visto, vidrio templado, acero y madera natural. La combinación de estos materiales crea una tensión equilibrada entre lo industrial y lo orgánico, entre la precisión tecnológica y la calidez humana.
La luz natural se maximiza mediante amplios ventanales, y se combina con iluminación artificial cuidadosamente diseñada para mantener el confort visual y reforzar la atmósfera deseada en cada sector. La paleta cromática se mantiene sobria, potenciando la vegetación como elemento protagonista.
El proyecto se nutre de las tradiciones de transparencia tecnológica y expresión constructiva propias de la arquitectura moderna tardía y del movimiento high-tech, integradas con la conciencia social y material desarrollada por las corrientes humanistas contemporáneas en América Latina. Reinterpreta estos principios desde una mirada centrada en la experiencia sensorial, la adaptabilidad y la continuidad entre estructura, luz
y uso.
Más que definir un estilo, la propuesta plantea un sistema abierto — flexible y evolutivo — que concibe la arquitectura como una infraestructura viva, en diálogo constante con sus ocupantes y con el paso del tiempo.
Santex Buenos Aires no es únicamente un lugar de trabajo: es un prototipo de hábitat laboral para la era postindustrial y digital, donde la flexibilidad, la naturaleza y la tecnología se funden en un ecosistema diseñado para sostener el bienestar humano.





















